
Un rebrote de Covid-19, ha ocasionado una gran crisis en la capital económica de China, donde la obtención de alimentos no es sencillo.
La presión en miles de familias de esa ciudad por obtener una ración de alimentos, los ha llevado a compartir en sus redes sociales la realidad del lugar, se dice que algunos vídeos han sido bloqueados por parte del gobierno, debido a no querer dejar ver su incapacidad de poder hacer frente a esa difícil situación frente a las demás naciones.
Cabe mencionar, que el gobierno ha establecido medidas muy rigurosas para mantener a las personas en total confinamiento, lo que los obliga a esperar por una ración periódica de alimentos, que al parecer el gobierno no no ha cumplido a cabalidad, o al menos así lo han dado ha conocer en los medios de comunicación, lo que está provocando un tipo de histeria colectiva.
“Incluso con pruebas masivas, podemos suponer que el virus llegó más allá de Shanghái antes de que la ciudad se confinara”, dijo el experto en seguridad sanitaria Nicholas Thomas, profesor asociado de la City University de Hong Kong, a un medio internacional.
Según algunos analistas, China no se arriesgará a flexibilizar su estrategia de cero covid-19 antes de esa fecha, por temor a un brote que resulte desestabilizador. Las autoridades de salud han advertido que el virus podría saturar los sistemas de atención médica y poner en peligro a los ancianos, que tienen retrasos en la vacunación.
“La propaganda de China también hace muy difícil un cambio de política pública. Cada vez que… (los dirigentes) dicen ‘tenemos éxito, somos los únicos en el mundo que pueden contener el virus’. Así que puede que dentro de un mes digan esto (sobre Shanghái), pero otros lugares estarán sufriendo” explica Alfred Wu, profesor asociado de la Escuela Lee Kuan Yew de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Singapur.
Aunque China haya estado haciendo un buen trabajo con el manejo de la pandemia, con su política de “cero covid-19” hasta hace poco, no está claro si la estrategia sigue siendo viable en la era de ómicron.
