
Tras meses de conversaciones, Israel ha llegado a un histórico acuerdo con Líbano sobre su frontera marítima. Con este acuerdo estaba en juego los derechos para explotar las reservas submarinas de gas natural, en zonas del mediterráneo oriental reclamadas por los dos países que no tienen relaciones diplomáticas.
¿Por qué se habla de un logro histórico?
Este ha sido un acontecimiento relevante para Israel, ya que este reforzará la seguridad e inyectará miles de millones en la economía Israelí garantizando la estabilidad de la frontera del norte, así lo informó el primer ministro Israelí, Yair Lapid.
Líbano confía en que las prospecciones ayuden a sacar a su país de la crisis económica en la que se encuentra. Su actual situación es catastrófica con amenazas de enfermedades como “el cólera”, con la presencia de una gran cantidad de refugiados, sin fondos para enfrentar la crisis financiera y sin un gobierno estable.
Según las autoridades y medios locales el estadounidense de energía, Amos Hochstein, quien fue nombrado hace un año por Washington para ser mediador en el dialogo, presentó este lunes por la noche la propuesta modificada al negociador jefe libanés, el vicepresidente Elias Bou Saab.
Esta ultima versión de la propuesta, complace a Líbano porque cumple con sus demandas y preserva sus derechos sobre sus recursos naturales, es lo expresado en un comunicado de la oficina de Aoun. Se entiende que este debe ser ratificado por ambos países antes de que se confirme.
Israel celebrará elecciones el 1 de noviembre y aún no está claro si el acuerdo requerirá la aprobación del parlamento. Un funcionario del país dijo, tras la firma, que espera que ”el acuerdo se apruebe en tres semanas”.
La enemistad entre Israel y el Líbano tiene historia y viene desde 1948, donde comenzó una guerra por el reclamo de unos 860 kilómetros cuadrados del mar mediterráneo. Se espera que con este acuerdo las partes puedan aliviar las preocupaciones económicas y de seguridad en ambos países.